
—¡Por favor, domestícame! —dijo. —Lo deseo muchísimo —respondió el principito—. Pero no tengo mucho tiempo. Tengo amigos que descubrir y muchas cosas que comprender. —Solo se comprende lo que uno doma —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo para comprender nada. Compran cosas ya hechas en las tiendas. Pero no hay ninguna tienda donde se pueda comprar la amistad, así que los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, domestícame. —¿Qué debo hacer para domarte? —preguntó el principito. —Debes ser muy paciente —respondió el zorro—. Primero te sentarás a cierta distancia de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. Las palabras son la fuente de los malentendidos. Pero te sentarás un poco más cerca de mí cada día…
El Principito

Antoine de Saint-Exupéry
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras