
Cuando estaba vivo, creía —como tú— que el tiempo era al menos tan real y sólido como yo mismo, y probablemente más. Decía «la una» como si pudiera verla, y «lunes» como si pudiera encontrarlo en el mapa; y me dejaba llevar por el paso del tiempo, minuto a minuto, día a día, año tras año, como si realmente me estuviera trasladando de un lugar a otro. Como todos los demás, vivía en una casa tapiada con segundos y minutos, fines de semana y Año Nuevo, y nunca salí hasta que morí, porque no había otra puerta. Ahora sé que podría haber atravesado las paredes. (…) Puedes marcar tu propio ritmo y empezar a contar en cualquier punto. Cuando lo entiendas, cualquier momento será el adecuado para ti.
El último unicornio

Peter S. Beagle
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras