Bethany Pierce

El sol ya había salido, el vecindario despertaba. Me sequé la cara con el dorso de la manga, el aire cálido acariciaba mis mejillas húmedas. Una oración brotó en mi interior, una nueva clase de oración. Ya no le rogaba a Dios que me perdonara por ser demasiado amarga, demasiado necesitada, demasiado egoísta, demasiado cansada. Arrepentirme un día por ser demasiado, al siguiente por no ser suficiente. Ahora comprendía claramente mi verdadera ofensa contra el cielo: la obstinada negativa a aceptar que cada falta que había cometido —desde el principio— había sido perdonada.
– Bethany Pierce –


Autor frase

El sol ya había salido, el vecindario despertaba. Me sequé la cara con el dorso de la manga, el aire cálido acariciaba mis mejillas húmedas. Una oración brotó en mi interior, una nueva clase de oración. Ya no le rogaba a Dios que me perdonara por ser demasiado amarga, demasiado necesitada, demasiado egoísta, demasiado cansada. Arrepentirme un día por ser demasiado, al siguiente por no ser suficiente. Ahora comprendía claramente mi verdadera ofensa contra el cielo: la obstinada negativa a aceptar que cada falta que había cometido —desde el principio— había sido perdonada.

Amy inspirada


Autor FraseaME

Bethany Pierce


citas, citas célebres, citas de Bethany Pierce, citas famosas, declaraciones de Bethany Pierce, diálogos de Bethany Pierce, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Bethany Pierce, frases de Bethany Pierce, frases famosas, frases hechas, obras de Bethany Pierce, proverbios, refranes, Amy inspirada
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *