
Este reconocimiento de la verdad que encontramos en la obra del artista nos llega como una revelación de una nueva verdad. Quiero dejarlo claro. No me refiero a ese tipo de reconocimiento paternalista que le damos a un escritor asintiendo con la cabeza y diciendo: «Sí, sí, muy bien, muy cierto; eso es justo lo que siempre digo». Me refiero al reconocimiento de una verdad que nos revela algo sobre nosotros mismos que no siempre habíamos dicho, algo que pone a nuestro alcance un nuevo conocimiento de nosotros mismos. Es nuevo, sorprendente y quizás impactante, y sin embargo, nos llega con una sensación de familiaridad. No lo sabíamos antes, pero en el momento en que el poeta nos lo muestra, sabemos que, de alguna manera, siempre lo habíamos sabido.
El cristiano caprichoso: 18 ensayos

Dorothy L. Sayers
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras