
Había aprendido, a lo largo de su vida, que el tiempo reside en su interior. Tú eres tiempo, respiras tiempo. De joven, había sentido una sed insaciable de más tiempo, aunque no comprendía por qué. Ahora albergaba en su interior una cacofonía de tiempos que últimamente ahogaba el mundo. El manzano seguía siendo un lugar agradable para recostarse. La peonía, por su aroma, también era agradable. Cuando caminaba por el bosque (algo poco frecuente ahora), se abría paso con cuidado por el sendero, dejando espacio al niño que llevaba dentro para que corriera delante de ella. A veces era difícil elegir el tiempo exterior sobre el tiempo interior.
La historia de Edgar Sawtelle

David Wroblewski
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras