
Durante veinticinco años he hablado y escrito en defensa de tu derecho a la felicidad en este mundo, condenando tu incapacidad para tomar lo que te corresponde, para asegurar lo que conquistaste en sangrientas batallas en las barricadas de París y Viena, en la Guerra Civil Americana, en la Revolución Rusa. Tu París terminó con Pétain y Laval, tu Viena con Hitler, tu Rusia con Stalin, ¡y tu América bien podría terminar bajo el dominio del Ku Klux Klan! Has tenido más éxito conquistando tu libertad que asegurándola para ti y para los demás. Esto lo supe hace mucho tiempo. Lo que no entendía era por qué, una y otra vez, después de luchar para salir de un pantano, te hundías en uno peor. Entonces, tanteando y mirando con cautela a mi alrededor, descubrí gradualmente lo que te ha esclavizado: TU ESCLAVO ERES TÚ MISMO. Nadie tiene la culpa de tu esclavitud más que tú mismo. ¡Nadie más, digo!
¡Escucha, hombrecito!

Guillermo Reich
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras