
Richard Bedford Bennett fue el primer ministro más rico y el único millonario que ocupó un cargo público antes de Pierre Trudeau. Su fortuna, sin duda, influyó en su forma de pensar —la marcó profundamente—, pero no la consideraba una desventaja política. Ningún líder, decía, podía servir adecuadamente al público si vivía constantemente acechado por las deudas. Esta teoría goza ahora de amplia aceptación en Estados Unidos, donde se ha vuelto prácticamente imposible para un político no millonario aspirar a un alto cargo sin sacrificar su imagen como un boxeador. Sin embargo, el público aún desconfía de un millonario hecho a sí mismo como Lyndon Johnson, mientras venera al mucho más rico John F. Kennedy, quien heredó toda su fortuna de su padre.
Dieciocho hombres: Los primeros ministros de Canadá

Gordon Donaldson
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras