
La democracia es un proceso continuo y abierto de civismo. Una democracia nunca puede considerarse terminada; su actualización nunca finaliza. La democracia no puede ser otra cosa que un proceso continuo, porque la utilizamos para organizar nuestra vida, y la vida no es más que un proceso continuo. La democracia puede compararse con un sistema operativo o un software antivirus; si no se actualiza constantemente, se vuelve obsoleta muy rápidamente. Confiar las actualizaciones o las «mejoras» de la democracia a los medios de comunicación electos y controlados es como confiar las actualizaciones de un programa antivirus a los creadores de virus; esto desvirtúa el propósito de las actualizaciones o mejoras.
El consenso humano y el proyecto final de la humanidad

Haroutioun Bochnakian
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras