Categoría: George Bernard Shaw

George Bernard Shaw

…El infierno es el hogar de lo irreal y de quienes buscan la felicidad. Es el único refugio del cielo, que, como te digo, es el hogar de los amos de la realidad, y de la tierra, que es el hogar de los esclavos de la realidad. La tierra es una guardería donde hombres y mujeres juegan a ser héroes y heroínas, santos y pecadores; pero son arrastrados de su paraíso de ilusiones por sus cuerpos: el hambre, el frío y la sed, la vejez, la decadencia y la enfermedad, la muerte sobre todo, los convierten en esclavos de la realidad: tres veces al día deben comer y digerir; tres veces por siglo debe nacer una nueva generación: las eras de la fe, del romance y de la ciencia se ven obligadas al final a tener una sola plegaria: «Hazme un animal sano». Pero aquí escapas a esta tiranía de la carne; porque aquí no eres un animal en absoluto: eres un fantasma, una apariencia, una ilusión, una convención, inmortal, sin edad: en una palabra, incorpóreo. Aquí no hay cuestiones sociales, ni políticas, ni religiosas; mejor aún, quizás, ni sanitarias. Aquí llamas belleza a tu apariencia, amor a tus emociones, heroísmo a tus sentimientos, virtud a tus aspiraciones, igual que en la tierra; pero aquí no hay hechos irrefutables que te contradigan, ni contraste irónico entre tus necesidades y tus pretensiones, ni comedia humana, nada más que un romance perpetuo, un melodrama universal. Como dijo nuestro amigo alemán en su poema: «Lo poéticamente absurdo aquí es sentido común; y lo Eterno Femenino nos eleva siempre hacia arriba y hacia adelante…»
– George Bernard Shaw –