Categoría: Oscar Wilde

Oscar Wilde

La belleza es una de las grandes realidades del mundo, como la luz del sol, la primavera o el reflejo en las aguas oscuras de esa concha plateada que llamamos luna. Solo tienes unos pocos años para vivir de verdad, a la perfección y plenamente. Cuando tu juventud se vaya, tu belleza se irá con ella, y entonces descubrirás de repente que ya no te quedan triunfos… El tiempo te tiene envidia y lucha contra tus lirios y tus rosas. Te volverás pálida, con mejillas hundidas y ojos apagados… ¡Ah! Aprovecha tu juventud mientras la tengas. No malgastes el oro de tus días escuchando a los aburridos, intentando mejorar a los desesperanzados o entregando tu vida a los ignorantes, a los comunes y a los vulgares… ¡Vive! ¡Vive la maravillosa vida que hay en ti! Que nada se te escape. Busca siempre nuevas sensaciones. No temas a nada… El mundo te pertenece por un tiempo… ¡Qué trágico sería que te desperdiciaras! Porque tu juventud dura muy poco. Las flores silvestres se marchitan, pero vuelven a florecer. El laburno estará tan amarillo el próximo junio como ahora. En un mes habrá estrellas púrpuras en la clemátide, y año tras año la noche verde de sus hojas conservará sus estrellas púrpuras. Pero nunca recuperamos nuestra juventud. El pulso de alegría que late en nosotros a los veinte años se vuelve lento. Nuestros miembros fallan, nuestros sentidos se pudren. Degeneramos en horribles marionetas, atormentados por el recuerdo de las pasiones a las que tanto temíamos, y las exquisitas tentaciones a las que no tuvimos el valor de ceder… ¡Juventud! ¡Juventud! No hay absolutamente nada en el mundo más que juventud.
– Oscar Wilde –