Etiqueta: barato

Ellen Ruppel Shell

Los capitalistas típicos son amantes del poder más que de la indulgencia sensual, pero tienen la misma tendencia a aplastar y a exigir tributos que las formas más burdas de sensualismo. La disciplina del capitalista es la misma que la del frugalista. Se diferencia de este último en que no tiene consideración por los objetos mediante los cuales se adquiere el poder productivo. No duda en explotar los recursos naturales, las tierras, los animales y hasta a sus semejantes. Para un hombre así, el capital es un fondo abstracto, compuesto de elementos perecederos que se reemplazan rápidamente… El frugalista… contrasta marcadamente con la actitud del capitalista. El frugalista se interesa vitalmente por sus herramientas, por su tierra y por los bienes que produce. Siente un apego definido por cada uno. Le disgusta ver un abrigo viejo desgastarse, un viejo carro averiarse o un viejo caballo cojear. Siempre piensa en cosas concretas, las desea y nada más. No desea tierras, sino una granja determinada; no caballos, ganado ni maquinaria, sino razas e implementos específicos; no refugio, sino un hogar… Rechaza como indigno todo lo que está por debajo del estándar y desprecia como lujoso todo lo que está por encima o fuera de él. Dominado por las actividades, concibe el capital como un medio para un fin.
– Ellen Ruppel Shell –