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Virgil Kalyana Mittata Iordache

Un día, todo tendrá sentido, todo se revelará. Hasta entonces, aprendemos a vivir y aceptar nuestras sombras, nuestros déjà vu, nuestros sueños, nuestra intuición que nos lleva a lugares que nuestras mentes jamás concibieron, nuestros cuerpos solo percibieron y nuestras almas recordaron con alegría. Las conversaciones y las experiencias me divierten, pues experimento con mis sentimientos de maneras que solo puedo hacer aquí abajo. El lenguaje constituye una forma muy interesante, aunque extraña, de poner los pensamientos en forma hablada para que el sonido llegue a los oídos de otras personas, pero cada idioma, cada sonido, cada palabra lleva consigo una larga historia, una cultura profunda y las almas de las muchas personas que lo han usado a lo largo de los siglos. Nuestros corazones nos dan dirección, esperanza y la pasión para seguir adelante. Pero lo que hacemos cuando están congelados, rotos, destrozados por una forma de vida poco saludable es lo que nos da nuevas fuerzas para seguir adelante o nos mata por completo. En lo más profundo, alimentamos a las entidades que potencian la lucha entre nuestros demonios y ángeles internos. Alimentamos esos pensamientos con nuestras emociones, nuestro diálogo interno y las conversaciones externas ante las que, a veces, bajamos la guardia. Sea bueno o malo, esto genera un cambio interno y, en ocasiones, no podemos hacer mucho para protegernos. A veces, necesitamos dejar que las cosas fluyan y seguir adelante. Claro que todos nos sentimos preocupados, estresados, confundidos y sin rumbo en ocasiones, y de la misma manera, encontramos la paz, la estabilidad y el camino correcto una vez que resolvemos nuestras dudas. Dale tiempo, dale luz, dale amor. No estás muy lejos.
– Virgil Kalyana Mittata Iordache –

Michael Finkel

Su principal forma de entretenimiento era la lectura. Los últimos momentos que pasaba en una cabaña solían dedicarlos a ojear estanterías y mesitas de noche. La vida dentro de un libro siempre le resultaba acogedora a Knight. No le imponía ninguna exigencia, mientras que el mundo de las interacciones humanas reales era tan complejo. Las conversaciones entre personas pueden ser como partidos de tenis, rápidas e impredecibles. Hay constantes señales visuales y verbales sutiles, insinuaciones, sarcasmo, lenguaje corporal, tono. Todos, de vez en cuando, cometemos errores en un encuentro, víctimas de la torpeza social. Es parte de ser humano. Para Knight, todo aquello parecía imposible. Su inmersión en la palabra escrita era quizás lo más cerca que podía estar de encuentros humanos genuinos. El lapso de días entre robos le permitía sumergirse en las páginas, y si se sentía transportado, podía flotar en el mundo de los libros, sin ser molestado, todo el tiempo que quisiera.
– Michael Finkel –