Etiqueta: convicción

Juan Owen

Lleva tu anhelo al evangelio, no para obtener alivio, sino para una mayor convicción de su culpa; mira a aquel a quien traspasaste y permanece en amargura. Dile a tu alma: “¿Qué he hecho? ¡Qué amor, qué misericordia, qué sangre, qué gracia he despreciado y pisoteado! ¿Es esta la recompensa que le doy al Padre por su amor, al Hijo por su sangre, al Espíritu Santo por su gracia? ¿Así le pago al Señor? ¿He profanado el corazón que Cristo murió para lavar, en el que el Espíritu Santo ha elegido habitar? ¿Y puedo mantenerme libre del polvo? ¿Qué puedo decirle al amado Señor Jesús? ¿Cómo podré alzar la cabeza con alguna valentía ante él? ¿Considero la comunión con él de tan poco valor, que por causa de esta vil lujuria apenas le he dejado lugar en mi corazón? ¿Cómo escaparé si descuido una salvación tan grande? Mientras tanto, ¿qué le diré al Señor? Amor, misericordia, gracia, bondad, paz, gozo, consuelo… Los he despreciado todos y los he considerado como algo sin valor, para poder albergar una lujuria en mi corazón. ¿He obtenido una visión de Dios? ¿Acaso mi rostro paternal, para que yo pudiera contemplarlo y provocarlo a su presencia? ¿Acaso mi alma fue lavada para que se abriera paso a nuevas impurezas? ¿Intentaré frustrar el propósito de la muerte de Cristo? ¿Acaso afligiré diariamente a ese Espíritu que me selló para el día de la redención? Reflexiona diariamente sobre este tratado con tu conciencia. Observa si puede resistir esta agravación de su culpa. Si esto no la hace ceder en cierta medida y ablandarse, me temo que tu situación es peligrosa.
– Juan Owen –