Etiqueta: unidad

Kamand Kojouri

Esta es una oda a la vida. El himno del mundo. Porque así como hay miles de millones de estrellas diferentes que componen los cielos, también hay miles de millones de humanos diferentes que componen la Tierra. Algunos brillan más, pero todos están hechos del mismo polvo cósmico. ¡Oh, la alegría de estar en la vida con toda esta gente! Hablo de diferencias porque están ahí. Como los diferentes órganos que componen nuestros cuerpos. La Tierra, en sí misma, es un gran cuerpo. Escucha cómo aúlla cuando un humano está en la miseria. Cuando uno mata a otro, la Tierra siente la punzada en su pecho. Cuando uno tiene un orgasmo, la Tierra anhela un cigarrillo. Mira con atención, estos animales son manchas de belleza que hacen que el rostro de la Tierra sea más hermoso y más adorable. Estos océanos son los ojos límpidos de la Tierra. Estos árboles, su cabello. Esta es una oda a la vida. El himno del mundo. Ya no hablaré de diferencias, porque las similitudes son mayores. Mira aún más de cerca. Puede que haya distancia entre nuestros miembros, pero no hay espacio entre nuestros corazones. Anhelamos ser uno. Anhelamos estar en la naturaleza y correr libremente con su fauna. Celebremos la vida y el vivir, pues es sacrílego ser ingrato. Juguemos y seamos juguetones, pues es sacrílego ser serios. Celebremos las imperfecciones y hagamos que la existencia se sienta orgullosa de nosotros, pues mañana es la muerte, y esta es una oda a la vida. El himno del mundo.
– Kamand Kojouri –

Jarett Sabirsh

Omnipotente, Omnipresente, Omnisciente, Omnisciente, Omnisciente es completamente indiviso, instruyó el físico David Bohm. Lo envuelto y lo desplegado, lo de la falta de forma y la forma, de lo implícito no manifestado a lo explícito manifestado nacido, originado de un orden subyacente no físico, emerge la realidad física con sus fronteras ilusorias. Toda la existencia existe en cada pequeña parte. Todo está aquí ahora: la popa, la proa, el estribor y el babor del cosmos. La porción invisible de la existencia es pura potencialidad. La consciencia misma como un campo de infinita posibilidad. La realidad física es una ilusión holográfica. La ciencia lo dice: esa es su conclusión. La nueva ciencia está dentro y depende de ti. Un simple experimento con oración amorosa bastará. Siguiendo la ciencia con honestidad, uno también es guiado hacia adentro. Sin prejuicios, la mente y la realidad se ven como no-dos. ¿A quién le importan las pruebas que otros estén pronunciando? Vívelo tú mismo o no sabes nada. Haz una nube con forma cuadrada en un experimento de unidad. Repite «gracias nube cuadrada» con intención alegre y agradecida. Los resultados de este ser. Fácilmente reproducible, demuestra que un universo consciente unitivo no es una fábula. Los nativos americanos tienen su danza de la lluvia, probada a lo largo del tiempo, una oración al Gran Espíritu que da como resultado plantas regadas.
– Jarett Sabirsh –