Amy Carmichael

Pero Dios es el Dios de las olas y de las marejadas, y siguen siendo suyas cuando nos azotan; y una y otra vez hemos comprobado que lo abrumador no nos abruma. Una vez más, por su intercesión, llegó la liberación. Fuimos derribados, pero no destruidos.
– Amy Carmichael –

Amy Carmichael

 

© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0
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