Séneca

Pero ¿de verdad vale tanto la vida? Examinemos esto; es una cuestión distinta. No ofreceremos consuelo para una prisión tan desolada; no animaremos a nadie a soportar el dominio de los carniceros. Más bien mostraremos que en toda clase de esclavitud, el camino de la libertad está abierto. Le diré al hombre a quien le sucedió que un rey disparara flechas a sus seres queridos [Prexaspes], y a aquel cuyo amo obliga a los padres a devorar las entrañas de sus hijos [Harpagus]: ‘¿De qué te quejas, insensato?… Dondequiera que mires, encontrarás el fin de tus sufrimientos. ¿Ves ese precipicio? Conduce a la libertad. ¿Ves ese océano, ese río, ese pozo? La libertad yace en su fondo. ¿Ves ese árbol bajo, marchito y desnudo? La libertad cuelga de él… Preguntas, ¿cuál es el camino a la libertad? Cualquier vena de tu cuerpo.
– Séneca –

Séneca
Morir cada día: Séneca en la corte de Nerón

 

© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0
Comparte esta cita:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *