Thomas Mann

Su apego al mar tenía profundas razones: lo amaba porque, como artista incansable, necesitaba descansar, escapar de la exigente complejidad de los fenómenos y refugiarse en la sencillez y la grandeza; por un anhelo prohibido en lo más profundo de su ser, contrario a la misión de su vida y, precisamente por eso, seductor: un anhelo por lo inarticulado e inconmensurable, por la eternidad, por la nada. Descansar en los brazos de la perfección es el deseo de todo aquel que aspira a la excelencia; ¿y acaso la nada no es una forma de perfección?
– Thomas Mann –

Thomas Mann
Muerte en Venecia y otros cuentos

 

© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0
Comparte esta cita:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *