Charles Baudelaire

¿Recuerdas la visión que vimos, alma mía, aquella suave mañana de verano al doblar una curva en el camino, el repugnante cadáver sobre una cama esparcida de piedras, sus piernas en el aire como una mujer necesitada quemando sus venenos nupciales como una fuente con sus sollozos rítmicos? Podía oírlo claramente fluyendo con un largo murmullo, pero toco mi cuerpo en vano para encontrar la herida. Soy el vampiro de mi propio corazón, uno de los grandes marginados condenados a la risa eterna que ya no puede sonreír. ¿Estoy muerto? Debo estar muerto.
– Charles Baudelaire –


Autor frase

¿Recuerdas la visión que vimos, alma mía, aquella suave mañana de verano al doblar una curva en el camino, el repugnante cadáver sobre una cama esparcida de piedras, sus piernas en el aire como una mujer necesitada quemando sus venenos nupciales como una fuente con sus sollozos rítmicos? Podía oírlo claramente fluyendo con un largo murmullo, pero toco mi cuerpo en vano para encontrar la herida. Soy el vampiro de mi propio corazón, uno de los grandes marginados condenados a la risa eterna que ya no puede sonreír. ¿Estoy muerto? Debo estar muerto.


Autor FraseaME

Charles Baudelaire


citas, citas célebres, citas de Charles Baudelaire, citas famosas, declaraciones de Charles Baudelaire, diálogos de Charles Baudelaire, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Charles Baudelaire, frases de Charles Baudelaire, frases famosas, frases hechas, obras de Charles Baudelaire, proverbios, refranes,
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *