Categoría: Miles Walser

Miles Walser

1.Te dije que era un camino lleno de baches, no seguro para cruzar. No dijiste nada, apareciste en mi entrada con patines.2.La primera vez que te invité a salir, después de que colgaste, sostuve el aire entre nuestros teléfonos contra mi oído y susurré: “Te enamorarás de mí. Luego, solo unos meses después, te desenamorarás. Fingiré todo el tiempo que no sé que va a pasar”.3.Una vez, me desnudé y bailé por tu habitación, torpe y segura. Tú hiciste lo mismo. Nos abrazamos sin dudarlo y nos agitamos con ternura. Esto fue un juego previo de vulnerabilidad.4.Las últimas ocho veces que te dije que te amaba, sonaron como disculpas.5.Me grabaste un CD donde repetías: “Eres hermosa”. Lo escuché hasta que dejé de pensar en mi propia voz.6.En la línea telefónica medio vacía, susurré: “Despertaremos creyendo lo peor del otro. Escupiremos metralla en los corazones del otro. Los moretones se alojarán en algún lugar que no sabremos cómo buscar y yo seguiré fingiendo que no sé que viene”.7.Fotografiaste las formas de mis cejas y las convertiste en tarjetas de memoria: estado de ánimo en un lado, respuesta correcta en el otro. Las estudiaste hasta que supiste cuándo guardar silencio.8.Te compré una panadería entera para que pudiéramos comer solo desayuno durante una semana. El desayuno, sin contaminar el día que nos esperaba, era cuando todavía nos sonreíamos como si lo sintiéramos.9.Susurré: “Me aferraré como un cerrojo a una puerta y te diré que es solo porque quiero protegerte. En realidad, tengo miedo de que sin ti no signifique nada”.10.Te di un ramo de billetes de avión para poder practicar la sensación de verte partir.11.Te recogí del aeropuerto cojeando. En tu ausencia, había olvidado cómo caminar. Cuando me desplomé a tus pies, te negaste a mirarme hasta que aprendí a ponerme de pie sin tu ayuda.12.Demasiado asustado para moverme, me quedé mirando mientras prendías fuego a tu apartamento: sus paredes se descomponían sin remedio, las cucarachas invadían el cadáver de tu dormitorio. Arrojaste todos los electrodomésticos defectuosos a través del humo por tu ventana, gritando que no podías soportar ahogarte con una cosa más que no se arreglaría sola.13.Susurré: “Cada uno de nosotros revisará el último año y tratará de encontrar el momento en que comenzamos a rompernos. Nos repeleremos y correremos lejos el uno del otro. Tu voz tardará meses en desaparecer de mis oídos. Tirarás tu cuaderno de marcas de cada vez que te preguntaste si yo valía la pena el esfuerzo. Los moretones invisibles finalmente saldrán a la superficie y yo seguiré fingiendo que no sabía que iba a suceder”.14.Todo el tiempo, solo estaba fingiendo que sabía que iba a suceder.
– Miles Walser –