Categoría: Stasi Eldredge

Stasi Eldredge

Llamémoslo la Misión Humana: serlo todo y hacer todo aquello para lo que Dios nos envió aquí. Y fíjense: la misión de ser fecundos, conquistar y dominar se les da tanto a Adán como a Eva. «Y Dios les dijo…» Eva está allí mismo cuando Dios nos entrega el mundo. Tiene un papel vital que desempeñar; es una compañera en esta gran aventura. Todo lo que los seres humanos fuimos destinados a hacer aquí en la tierra —toda la creatividad y la exploración, toda la batalla, el rescate y el cuidado— fuimos destinados a hacerlo juntos. De hecho, no solo se necesita a Eva, sino que se la necesita desesperadamente. Cuando Dios crea a Eva, la llama ezer kenegdo. «No es bueno que el hombre esté solo; lo haré [un ezer kenegdo]» (Gén. 2:18 Alter). El erudito hebreo Robert Alter, quien ha dedicado años a traducir el libro del Génesis, afirma que esta frase es «notoriamente difícil de traducir». Los diversos intentos que tenemos en inglés son «helper» (ayudante), «companion» (compañera) o la notoria «help meet» (ayuda idónea). ¿Por qué estas traducciones son tan increíblemente débiles, aburridas, planas… decepcionantes? ¿Qué es una ayuda idónea, de todos modos? ¿Qué niña baila por la casa cantando «Un día seré una ayuda idónea»? ¿Compañero? Un perro puede ser un compañero. ¿Ayudante? Suena a Hamburger Helper. Alter se acerca cuando lo traduce como «sustentador a su lado». La palabra ezer se usa solo en otros veinte lugares en todo el Antiguo Testamento. Y en todos los demás casos, la persona descrita es Dios mismo, cuando lo necesitas desesperadamente para que te ayude.
– Stasi Eldredge –