Etiqueta: dichoso

Jay Woodman

¿Conoces esa sensación de invencibilidad que a veces experimentas, sobre todo de joven, cuando te pones a prueba? Pues bien, puede deberse a que, en el fondo, sabemos que somos eternos. Venimos a este mundo para vivir, para experimentar la vida, desde otro lugar, desde otro plano, pero todo lo que nos rodea nos programa para negar u olvidar esto, hasta que un día lo recordemos. Esa sensación de reconexión dichosa con nuestra esencia puede evocarse a través de la naturaleza, la bella literatura, el arte o la música, cualquier artesanía detallada, un trabajo de descubrimiento o una dedicación personal, la meditación u otra práctica de equilibrio mental, o incluso a través de la experiencia religiosa si existe una comunión pura (no una mera simulación). Pero no debemos anhelar regresar demasiado pronto; debemos aceptar que hemos venido aquí para la duración de cada vida y deleitarnos con la oportunidad de aprender y crecer en este espléndido planeta. De esta conexión podemos extraer una profunda sensación de ser, paz y amor, que nos sostendrá en cualquier adversidad. Una vez cultivada, esta conexión se fortalece más que cualquier otra, por lo que, naturalmente, nuestras relaciones aquí son más gratificantes cuando nos permiten la libertad personal de dedicar tiempo a desarrollar y celebrar esa conexión. Nuestras amistades más profundas se forman con aquellos con quienes podemos compartir ese tiempo y esas experiencias: conversando, meditando, sumergiéndonos en la naturaleza o creando nuestra música, arte, escritos u otras obras. Nuestros viajes aquí son travesías de descubrimiento, que nos revelan las maravillas que hay en nuestro interior y a nuestro alrededor. ¿Qué mejores compañeros podríamos tener que aquellos que pueden compartir plenamente tales alegrías con nosotros?
– Jay Woodman –