Etiqueta: falibilismo

Alan Sokal

Así pues, por ciencia entiendo, ante todo, una cosmovisión que otorga primacía a la razón y la observación, y una metodología orientada a adquirir un conocimiento preciso del mundo natural y social. Esta metodología se caracteriza, sobre todo, por el espíritu crítico: es decir, el compromiso con la comprobación constante de las afirmaciones mediante observaciones y/o experimentos —cuanto más rigurosas sean las pruebas, mejor— y con la revisión o el descarte de aquellas teorías que no las superen. Un corolario del espíritu crítico es el falibilismo: es decir, la comprensión de que todo nuestro conocimiento empírico es provisional, incompleto y susceptible de revisión a la luz de nuevas evidencias o argumentos convincentes (aunque, por supuesto, es improbable que los aspectos más consolidados del conocimiento científico se descarten por completo). Subrayo que mi uso del término «ciencia» no se limita a las ciencias naturales, sino que incluye investigaciones orientadas a adquirir un conocimiento preciso de hechos relacionados con cualquier aspecto del mundo mediante métodos empíricos racionales análogos a los empleados en las ciencias naturales. (Tenga en cuenta que me limito a cuestiones de hecho. Intencionadamente excluyo de mi ámbito cuestiones de ética, estética, propósito último, etc.) Así pues, la «ciencia» (tal como yo la entiendo) es practicada habitualmente no solo por físicos, químicos y biólogos, sino también por historiadores, detectives, fontaneros y, en definitiva, por todos los seres humanos en (algunos aspectos de) nuestra vida cotidiana. (Por supuesto, el hecho de que todos practiquemos la ciencia de vez en cuando no significa que todos la practiquemos con la misma eficacia, ni que la practiquemos con la misma eficacia en todos los ámbitos de nuestra vida.)
– Alan Sokal –