Etiqueta: Fresas para el postre

Marie Sexton

Ahora entiendo la adicción. Nunca la había entendido antes, ¿sabes? ¿Cómo podía un hombre (o una mujer) hacer algo tan autodestructivo, sabiendo que no solo se hacía daño a sí mismo, sino también a las personas que amaba? Parecía tan increíblemente fácil para ellos simplemente no tomar esa siguiente copa. Simplemente parar. Es tan simple, en realidad. Pero, como suele sucederme, mi arrogancia me impedía ver la verdad. Ahora la veo. Cada día me digo a mí misma que será el último. Cada noche, mientras me quedo dormida en su cama, me digo que mañana reservaré un vuelo a París, o Hawái, o tal vez a Nueva York. No importa adónde vaya, con tal de que no sea aquí. Necesito alejarme de Phoenix, alejarme de él, antes de que esto vaya a más. Y entonces me toca de nuevo, y mis convicciones desaparecen como humo en el viento. Esto no puede terminar bien. Ese es el quid de la cuestión, cariño. Ya he recorrido este camino antes —sabes que sí— y al final solo hay dolor. No hay un final feliz esperándome como el que hubo para ti y Matt. Si me quedo aquí con él, me volveré inquieta y furiosa. Ya está sucediendo, y no puedo evitarlo. Me estoy volviendo amargada y terriblemente resentida. Dentro de poco, seré insoportable, y eventualmente, me dejará. Pero si hago lo que tengo que hacer, lo que mi propia naturaleza me obliga a hacer, y sigo adelante, el final no es mejor. De una forma u otra, se irá. ¿No es más sabio terminar con esto ahora, cariño, antes de que llegue a ese punto? ¿No es mejor aceptar que esta felicidad que tengo está destinada a autodestruirse? Mañana me iré. Mañana dejaré de retrasar lo inevitable. Mañana dejaré de mentirme a mí misma y a él. Mañana. ¿Y hoy?, preguntas. Hoy ya es demasiado tarde. Pronto estará en casa, tengo la cena lista y el vino enfriándose en la nevera. Me sonreirá al entrar por la puerta y fingiré que esta frágil y peligrosa relación que hemos creado puede durar para siempre. Solo una última vez, cariño. Solo una última dosis. Eso es todo lo que necesito. Y por eso ahora entiendo la adicción.
– Marie Sexton –