
El otro día le pregunté a Geertrui qué pensaba que era el amor, el amor verdadero. Dijo que para ella el amor verdadero es observar a otra persona y ser observado por otra persona con total atención. Si tiene razón, solo hay que mirar los cuadros que Rembrandt pintó de Tito, y hay bastantes, para ver que se amaban. Porque eso es lo que se ve. Total atención, uno al otro… «pero en ese caso», dijo, pronunciando las palabras tal como le venían a la mente, «todo arte es amor, porque todo arte trata de mirar con atención, ¿no? Mirar con atención lo que se está pintando». «El artista mirando con atención mientras pinta, el espectador mirando con atención lo que se ha pintado. Estoy de acuerdo. Todo arte verdadero, sí. Pintura, escritura, literatura, también. Creo que lo es. Y el mal arte es un fracaso al observar con total atención. Así que, ya ves por qué me gusta la historia del arte. Es el estudio de cómo observar la vida con total atención. Es la historia del amor.

Aidan Chambers
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras