Amy Tan

Al principio, ella se quedaba callada. Luego decía una palabra sobre algo insignificante, algo que había notado, y luego otra palabra, y otra, cada una lanzada como un pequeño grano de arena, una desde esta dirección, otra forma detrás, más y más, hasta que su aspecto, su carácter, su alma se hubieran erosionado… Temía que alguna mota de verdad invisible volara hacia mi ojo, empañara lo que veía y lo transformara del hombre divino que yo creía que era en alguien bastante mundano, herido de muerte por hábitos tediosos e imperfecciones irritantes.
– Amy Tan –


Autor frase

Al principio, ella se quedaba callada. Luego decía una palabra sobre algo insignificante, algo que había notado, y luego otra palabra, y otra, cada una lanzada como un pequeño grano de arena, una desde esta dirección, otra forma detrás, más y más, hasta que su aspecto, su carácter, su alma se hubieran erosionado… Temía que alguna mota de verdad invisible volara hacia mi ojo, empañara lo que veía y lo transformara del hombre divino que yo creía que era en alguien bastante mundano, herido de muerte por hábitos tediosos e imperfecciones irritantes.

El Club de la Buena Suerte


Autor FraseaME

Amy Tan


citas, citas célebres, citas de Amy Tan, citas famosas, declaraciones de Amy Tan, diálogos de Amy Tan, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Amy Tan, frases de Amy Tan, frases famosas, frases hechas, obras de Amy Tan, proverbios, refranes, El Club de la Buena Suerte
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *