
Escribir y leer disminuyen nuestra sensación de aislamiento. Profundizan, amplían y expanden nuestra percepción de la vida: alimentan el alma. Cuando los escritores nos hacen estremecer con la precisión de su prosa y sus verdades, e incluso nos hacen reír de nosotros mismos o de la vida, recuperamos el ánimo. Se nos da la oportunidad de bailar con el absurdo de la vida, o al menos de aplaudir con él, en lugar de ser aplastados por él una y otra vez. Es como cantar en un barco durante una terrible tormenta en alta mar. No se puede detener la furia de la tormenta, pero cantar puede cambiar los corazones y los espíritus de quienes están juntos en ese barco.
Pájaro a pájaro: algunas instrucciones sobre la escritura y la vida.

Anne Lamott
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras