
Ahora bien, hay quienes, y no me refiero solo a comunistas como usted, sino a hombres pensantes de todos los partidos políticos, creen que no existen muchos de estos dioses. Algunos creen que ninguno existe. Solo estamos nosotros y un océano de oscuridad a nuestro alrededor. No soy filósofo ni poeta, ¿cómo podría saber la verdad? Es cierto que todos estos dioses parecen trabajar muy poco —al igual que nuestros políticos— y, sin embargo, siguen siendo reelegidos para sus tronos dorados en el cielo, año tras año. ¡Eso no significa que no los respete, señor primer ministro! Ni se le ocurra meter esa idea blasfema en su cabeza amarilla. Mi país es de esos donde conviene jugar a dos bandas: el empresario indio tiene que ser honesto y deshonesto, burlón y creyente, astuto y sincero, al mismo tiempo.
El Tigre Blanco

Aravind Adiga
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras