
Puesto que el conocimiento, el pensamiento y la acción racional son propiedades del individuo, y puesto que la elección de ejercer o no su facultad racional depende del individuo, la supervivencia del hombre requiere que quienes piensan estén libres de la interferencia de quienes no lo hacen. Dado que los hombres no son ni omniscientes ni infalibles, deben ser libres de estar de acuerdo o en desacuerdo, de cooperar o de seguir su propio camino independiente, cada uno según su propio juicio racional. La libertad es el requisito fundamental de la mente humana. Una mente racional no trabaja bajo coacción; no subordina su comprensión de la realidad a las órdenes, directivas o controles de nadie; no sacrifica su conocimiento, su visión de la verdad, a las opiniones, amenazas, deseos, planes o «bienestar» de nadie. Tal mente puede ser obstaculizada por otros, puede ser silenciada, proscrita, encarcelada o destruida; no puede ser forzada; un arma no es un argumento. (Un ejemplo y símbolo de esta actitud es Galileo). Es del trabajo y la integridad intachable de tales mentes —de los innovadores intransigentes— que provienen todos los conocimientos y logros de la humanidad. (Véase El manantial). Es a tales mentes a las que la humanidad debe su supervivencia. (Véase La rebelión de Atlas).
Capitalismo: El ideal desconocido

Ayn Rand
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras