
Sobre todo quiero recordarle las recetas de curación y darle mi propio remedio improvisado para aliviar su dolor. Le digo: «Coge un bolígrafo. Deja de llorar para que puedas escribir esto y empezar a trabajar en ello esta noche». Mi remedio es largo. Pero el último punto de la lista dice: «Cuando despiertes y te encuentres viviendo en un lugar donde no hay nadie a quien ames ni en quien confíes, ninguna comunidad, es hora de irte de la ciudad, de hacer las maletas y marcharte (incluso puedes irte esta noche). Y adonde tienes que ir es a cualquier lugar donde haya brazos que puedan acogerte, que no te dejen ir».
Hermanas del ñame: Mujeres negras y recuperación personal

bell hooks
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras