
Era él, siempre era él; solo necesitaban quedarse allí, con los pies hundidos en el musgo, mirándose; sintiéndose. El tiempo se detuvo, el movimiento desapareció, y aquello fue a la vez el principio y el fin de todo. Se tenían el uno al otro, sin nombre ni título alguno, simplemente se tenían. No había necesidad de ser prácticos; lo que tenían y lo que eran les pertenecía, y creo que nada en el mundo podría haber hecho más feliz a Lucy que tener lo que tenían, ser lo que eran.
Castillos de San Pablo Tres: 1948

C. JoyBell C.
citas, citas célebres, citas de C. JoyBell C., citas famosas, declaraciones de C. JoyBell C., diálogos de C. JoyBell C., dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de C. JoyBell C., frases de C. JoyBell C., frases famosas, frases hechas, obras de C. JoyBell C., proverbios, refranes, Castillos de San Pablo Tres: 1948
© Licencia cedida a FraseaME.
Licencia CC BY-NC 4.0
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras