
Nuestro gobierno se fundamenta en la religión. De ella deriva nuestra reverencia por la verdad y la justicia, por la igualdad y la liberalidad, y por los derechos de la humanidad. Si el pueblo no cree en estos principios, no puede creer en nuestro gobierno. En nuestro mundo existen solo dos teorías principales de gobierno: una se basa en la rectitud y la otra en la fuerza. Una apela a la razón y la otra a la espada. Una se ejemplifica en la república, la otra en el despotismo. El gobierno de un país nunca se antepone a la religión de ese país. No hay manera de sustituir la autoridad de la ley por la virtud del hombre. Por supuesto, nos esforzamos por contener a los viciosos y proporcionar un grado razonable de seguridad y protección mediante la legislación y el control policial, pero la verdadera reforma que la sociedad busca hoy en día surgirá de nuestras convicciones religiosas, o no se producirá en absoluto. La paz, la justicia, la humanidad, la caridad: no se pueden legislar. Son el resultado de la gracia divina.

Calvin Coolidge
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras