
El amor no cuesta nada. Las palabras y acciones amables no cuestan nada. La verdadera belleza del mundo es igual para que todos la vean. Dios se la dio a todos por igual, sin restricciones. A cada uno se le dio un hermoso vehículo para expresar amor a los demás. Los sentimientos son libres de expresarse y entregarse a nosotros mismos y a los demás a través de nuestra voluntad de dar y cuidar. Lo complicado de esto es… ¿Por qué hemos hecho que otros sientan que tienen que escalar montañas y nadar océanos para marcar la diferencia? Todo lo que necesitamos entender, amigos míos, es que la vida humana nos fue dada a todos por igual, no parcialmente, sino en su totalidad. El sol fue dado a todos. No brilla sobre unos pocos. Así como la naturaleza es indiferente a nuestra posición o situación, necesitamos saber que todos somos iguales. Necesitamos enfocarnos en las cosas que son constantes y no depositar nuestros valores en cosas que pueden ser arrastradas por el próximo gran viento. Valora la vida en cualquier hogar que habite. Porque cuando llegue el momento en que nos encontremos ante lo divino, reducidos a lo más esencial, y enfrentemos la eternidad, comprenderemos que la única ley que debíamos seguir era amarnos a nosotros mismos y a los demás. Nada más… nada menos.

Carla Jo Masterson
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras