
Apenas ha llegado la noche para desengañar, desplegando sus alas de crepé (alas desprovistas incluso del brillo que ahora se extingue en las copas de los árboles); apenas el último destello que aún danza sobre las alturas metálicas bruñidas de las altas torres ha dejado de desvanecerse, como un carbón aún incandescente en un brasero apagado, que se blanquea gradualmente bajo las cenizas y pronto se vuelve indistinguible del hogar abandonado, entonces un murmullo espantoso se alza entre ellos, sus dientes castañetean de desesperación y rabia, se apresuran y se dispersan en su pavor, encontrando brujas por doquier y fantasmas. Es de noche… y el infierno volverá a abrirse de par en par.
Smarra y Trilby

Carlos Nodier
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras