
Los finales son abstrusos, místicos e irreales. No son más que comienzos agotados destinados a ser sustituidos por otros nuevos. Una transición de perspectiva y tiempo, similar a nuestros diferentes estados de ánimo antes y después del sueño. Antes de dormir, experimentamos agotamiento, mal humor, pero al despertar, nos sentimos rejuvenecidos y de buen humor. El despertar es el nuevo comienzo, mientras que la tensión, la perturbación que percibimos cada noche, es el cansancio de los comienzos, de cada día. Así que en realidad nunca hay un final, todo lo que hay son comienzos. Comienzos prometedores, que ofrecen esperanza, que dan un nuevo impulso a la vida, que ni denuncian ni menosprecian, sino que calman y consuelan reconstruyendo los pedazos rotos del ayer, remendándolos y reforzándolos con valentía y belleza como nunca antes.

Chirag Tulsiani
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras