Daniel Polansky

Un regordete topillo hacía de guardián entre las dos secciones, asegurándose de que la plebe no se creyera superior. Se llamaba Harold, y lo más importante que había aprendido en su vida, según él, era que era perfectamente posible dormir con los ojos abiertos, o al menos lo suficientemente abiertos como para engañar a los transeúntes, si uno estaba dispuesto a practicar un poco. Claro, no era tan bueno como una siesta completa, pero cualquier grado de sueño era mejor que estar despierto. Para Harold, lo peor de la existencia residía en esos pequeños momentos de olvido que precedían al último.
– Daniel Polansky –


Autor frase

Un regordete topillo hacía de guardián entre las dos secciones, asegurándose de que la plebe no se creyera superior. Se llamaba Harold, y lo más importante que había aprendido en su vida, según él, era que era perfectamente posible dormir con los ojos abiertos, o al menos lo suficientemente abiertos como para engañar a los transeúntes, si uno estaba dispuesto a practicar un poco. Claro, no era tan bueno como una siesta completa, pero cualquier grado de sueño era mejor que estar despierto. Para Harold, lo peor de la existencia residía en esos pequeños momentos de olvido que precedían al último.

Los constructores


Autor FraseaME

Daniel Polansky


citas, citas célebres, citas de Daniel Polansky, citas famosas, declaraciones de Daniel Polansky, diálogos de Daniel Polansky, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Daniel Polansky, frases de Daniel Polansky, frases famosas, frases hechas, obras de Daniel Polansky, proverbios, refranes, Los constructores
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *