
Soy, y eso es todo lo que sé a veces, mi ser moldeado por fuerzas conocidas y no conocidas. Pero mientras que las palabras están hechas para doblarse en rimas, mis pies están atados a pasos que he forjado. Siento que me expando en este hermoso nicho que no podía ver antes, pero que siempre presentí, y ahora no puedo perderme. Yo mismo: soy ilimitado y más se abre a mí, cuanto más me abro a este dulce miedo, como caer de una nube, la inercia de mi corazón clara y tranquila, no dicha, pero escuchada. Me dice: «Tienes permiso». Y soy libre al fin para sentirme así, para dar este paso: para maravillarme, amar y vagar.
Sonetos del mercado de agricultores: Otoño de 2012

David Griswold
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras