
Llevo mis adornos en mi alma. No me visto como un petulante; sino que interiormente conservo mi delicadeza. No soporto conmigo, por casualidad, un insulto aún no lavado, una conciencia amarilla de bilis no purgada, un honor deshilachado en harapos, un conjunto de escrúpulos muy desgastados. Voy engalanado con gemas invisibles, arrastrando plumas blancas de libertad, engalanado con mi buen nombre, no figura de hombre, sino alma vestida con armadura brillante, colgada de hazañas como adornos, girando así, un ingenio erizado, y balanceándose a mi lado, coraje, y sobre las piedras de esta vieja ciudad, haciendo sonar la aguda verdad, ¡como espuelas de oro!
Cyrano de Bergerac

Edmond Rostand
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras