
¿Quién te dijo que estabas desnudo? ¿A quién has estado escuchando?… Este es un trágico recordatorio de que los humanos tenemos la extraña capacidad de vivir una vida sin alma. Nuestra voz interior nunca debió ser simplemente un eco. Nuestra voz interior siempre debía resonar con la voz de Dios. Cualquier otra voz nos hará menos de lo que fuimos destinados a ser o nos convencerá de que somos más de lo que realmente somos. Ni el autodesprecio ni la adoración a uno mismo nos ayudan a encontrar nuestra voz auténtica. Solo cuando nuestra voz interior responde a la voz de Dios comenzamos a encontrar verdaderamente nuestra propia voz. Tan crucial como es para nosotros comprender que el arte es siempre una extensión de nosotros mismos, el acto creativo es también una expresión de nuestra esencia. Es igualmente importante para nosotros darnos cuenta de que nuestra narrativa guía determina la historia que contamos a través de nuestras vidas. Nuestra voz interior no solo nos informa quiénes somos, sino que afecta todo lo que tocamos. Y al final, se convierte en la fuerza impulsora a través de la cual nos esforzamos por dar forma al mundo que nos rodea. El principal acto creativo descrito en el capítulo 1 del Génesis comienza con Dios hablando para crear el universo. Dios habla desde su propia esencia y todo en la creación es una declaración de su gloria.
El alma del artesano: Cómo convertir tu vida en una obra de arte.

Erwin Raphael McManus
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras