Frédéric Gros

Quizás los monjes itinerantes llamados «girovagos» fueron especialmente responsables de promover esta visión de nuestra condición de eternos extraños. Viajaban sin cesar de monasterio en monasterio, sin residencia fija, y aún hoy no han desaparecido del todo: parece que todavía quedan algunos vagando por el Monte Athos. Caminan durante toda su vida por estrechos senderos de montaña, de un lado a otro en un largo y repetitivo recorrido, durmiendo al anochecer dondequiera que sus pies los hayan llevado; pasan la vida murmurando oraciones a pie, caminando todo el día sin destino ni meta, de un lado a otro, tomando caminos que se bifurcan al azar, girando, regresando, sin llegar a ninguna parte, ilustrando a través de su interminable vagar su condición de eternos extraños en este mundo profano.
– Frédéric Gros –

Frédéric Gros
Una filosofía del caminar

 

© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0
Comparte esta cita:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *