Heather O'Neill

Las mujeres seguían siendo criaturas extrañas e inescrutables. Los hombres no las entendían. Y las mujeres tampoco se entendían a sí mismas. Siempre era una especie de actuación. Adondequiera que fueras, era como si un foco te iluminara. Estabas en un escenario incluso cuando ibas en el tranvía. Te juzgaban una y otra vez. Se suponía que cada minuto de tu actuación debía ser increíble, sobresaliente y sexy. A menudo, estabas a un paso de ser una prostituta por una cuestión ética.
– Heather O’Neill –


Autor frase

Las mujeres seguían siendo criaturas extrañas e inescrutables. Los hombres no las entendían. Y las mujeres tampoco se entendían a sí mismas. Siempre era una especie de actuación. Adondequiera que fueras, era como si un foco te iluminara. Estabas en un escenario incluso cuando ibas en el tranvía. Te juzgaban una y otra vez. Se suponía que cada minuto de tu actuación debía ser increíble, sobresaliente y sexy. A menudo, estabas a un paso de ser una prostituta por una cuestión ética.

El Hotel Corazones Solitarios


Autor FraseaME

Heather O’Neill


citas, citas célebres, citas de Heather O’Neill, citas famosas, declaraciones de Heather O’Neill, diálogos de Heather O’Neill, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Heather O’Neill, frases de Heather O’Neill, frases famosas, frases hechas, obras de Heather O’Neill, proverbios, refranes, El Hotel Corazones Solitarios
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *