Henry Wadsworth Longfellow

¡Oh, cuán maravillosa es la voz humana! ¡Es, en verdad, el órgano del alma! El intelecto del hombre se manifiesta visiblemente en su frente y en sus ojos; y el corazón del hombre está escrito en su rostro. Pero el alma se revela solo en la voz; como Dios se reveló al profeta de antaño en la voz suave y apacible; y en la voz de la zarza ardiente. El alma del hombre es audible, no visible. ¡Un sonido por sí solo revela el fluir de la fuente eterna, invisible para el hombre!
– Henry Wadsworth Longfellow –


Autor frase

¡Oh, cuán maravillosa es la voz humana! ¡Es, en verdad, el órgano del alma! El intelecto del hombre se manifiesta visiblemente en su frente y en sus ojos; y el corazón del hombre está escrito en su rostro. Pero el alma se revela solo en la voz; como Dios se reveló al profeta de antaño en la voz suave y apacible; y en la voz de la zarza ardiente. El alma del hombre es audible, no visible. ¡Un sonido por sí solo revela el fluir de la fuente eterna, invisible para el hombre!

Hiperión


Autor FraseaME

Henry Wadsworth Longfellow


citas, citas célebres, citas de Henry Wadsworth Longfellow, citas famosas, declaraciones de Henry Wadsworth Longfellow, diálogos de Henry Wadsworth Longfellow, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Henry Wadsworth Longfellow, frases de Henry Wadsworth Longfellow, frases famosas, frases hechas, obras de Henry Wadsworth Longfellow, proverbios, refranes, Hiperión
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *