
de repente vio ante sí un precipicio, como si no tuviera fondo. Era un patricio, un tribuno militar, un hombre poderoso; pero por encima de todo poder de aquel mundo al que pertenecía había un loco cuya voluntad y maldad eran imposibles de prever. Solo personas como los cristianos podían dejar de tener en cuenta a Nerón o temerle, personas para quienes todo este mundo, con sus separaciones y sufrimientos, no era nada; personas para quienes la muerte misma no era nada. Todos los demás debían temblar ante él. Los terrores de la época en que vivían se mostraron a Vinicio en toda su monstruosa magnitud… Vinicio sintió, por primera vez en su vida, que o el mundo debía cambiar y transformarse, o la vida se volvería completamente imposible. Comprendió también esto, que un momento antes le había sido oscuro: que en tales tiempos solo los cristianos podían ser felices.

Henryk Sienkiewicz
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras