
Nunca durante su peregrinación el espíritu humano se encuentra completamente a la deriva y solo. De principio a fin, su núcleo es el Atman, el dios interior… subyacente a su torbellino de sentimientos, emociones e ilusiones transitorias se encuentra el punto autoluminoso y permanente del dios transpersonal. Así como el sol ilumina el mundo incluso cuando está cubierto de nubes, «el Inmutable nunca se ve sino que es el Testigo; nunca se oye sino que es el Oyente; nunca se piensa sino que es el Pensador; nunca se conoce sino que es el Conocedor. No hay otro testigo sino Este, ningún otro conocedor sino Este». (del Upanishad)
Las religiones del mundo: Nuestras grandes tradiciones de sabiduría

Huston Smith
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras