
Había un libro que mi papá me leía todas las noches llamado «El árbol generoso». Era un libro muy bueno, pero en la contraportada salía una foto del autor, un tal Shel Silverstein. Pero Shel Silverstein se parece más a un ladrón o un pirata que a alguien que debería escribir libros para niños. Mi papá debió de saber que esa foto me daba un poco de miedo, porque una noche, después de levantarme de la cama, me dijo: «SI TE VUELVES A LEVANTAR DE LA CAMA ESTA NOCHE, PROBABLEMENTE TE ENCUENTRES CON SHEL SILVERSTEIN EN EL PASILLO». Eso sí que funcionó. Desde entonces, SIGO sin levantarme de la cama por la noche, ni siquiera cuando tengo muchas ganas de ir al baño.
La última gota

Jeff Kinney
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras