
Es el boceto que Edward me hizo antes de irse, el que dijo que estaba bien pero que no quiso conservar. Es como si me hubiera dibujado no una, sino dos veces. En el dibujo principal tengo la cabeza girada hacia la derecha. Es tan detallado que se puede apreciar la tensión de los músculos del cuello y el arco de la clavícula. Pero debajo o encima hay un segundo dibujo, apenas unas líneas irregulares y sugerentes, realizado con una energía y una violencia sorprendentes: mi cabeza girada hacia el otro lado, con la boca abierta en una especie de mueca. Las dos cabezas apuntando en direcciones opuestas le dan al dibujo una inquietante sensación de movimiento. ¿Cuál es el arrepentimiento y cuál el resultado final? ¿Y por qué Edward dijo que no tenía nada de malo? ¿Acaso no quería que viera esta doble imagen por alguna razón?
La chica antes

JP Delaney
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