
La muerte de un hombre lo aclara todo sobre él. Claro que los secretos pueden morir con él. Y, por supuesto, cien años después, alguien que revise unos papeles puede descubrir un hecho que arroje una luz completamente diferente sobre su vida, un hecho que todos los asistentes a su funeral desconocían. La muerte altera los hechos cualitativamente, pero no cuantitativamente. No se conocen más datos sobre un hombre solo porque haya muerto. Pero lo que ya se sabe se consolida y se vuelve definitivo. No podemos esperar que se aclaren las ambigüedades, no podemos esperar más cambios, no podemos esperar nada más. Ahora somos nosotros los protagonistas y debemos tomar una decisión.

Juan Berger
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras