
No hay hecho, ni detalle de nuestra vida demasiado sórdido para la intervención de Dios. Dios ha visto asesinatos. Dios ha visto violaciones. Dios ha visto la degradación total de la drogadicción y el alcoholismo. Dios está disponible para nosotros sin importar nuestras circunstancias. Dios puede encontrarnos en una casa de drogas. Dios puede encontrarnos acurrucados en un portal o encogidos en un banco de un parque. Solo necesitamos extender la mano para descubrir que Dios nos corresponde. Se nos guía paso a paso, incluso cuando nos sentimos solos. A veces Dios nos habla a través de personas. A veces Dios nos alcanza a través de las circunstancias o la coincidencia. Dios tiene un millón de maneras de acercarse a nosotros, y cuando estamos abiertos a ello, comenzamos a sentir su toque que viene de todas direcciones.
Fe y voluntad: Cómo afrontar las tormentas en nuestra vida espiritual

Julia Cameron
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras