
Todos tenemos una debilidad, ajena al ámbito científico, por creernos siempre en lo cierto, y esta debilidad parece ser particularmente común entre políticos profesionales y aficionados. Sin embargo, la única manera de aplicar un método científico en política es partir de la premisa de que no existe ninguna acción política exenta de inconvenientes y consecuencias indeseables. Estar atentos a estos errores, detectarlos, sacarlos a la luz, analizarlos y aprender de ellos: esto es lo que debe hacer tanto un político científico como un politólogo. El método científico en política implica que el gran arte de convencernos de que no hemos cometido errores, de ignorarlos, de ocultarlos y de culpar a otros, se sustituye por el arte, aún mayor, de asumir la responsabilidad, de intentar aprender de ellos y de aplicar este conocimiento para evitarlos en el futuro.
La pobreza del historicismo

Karl R. Popper
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras