
Es curioso ser el producto de un romance de cuento de hadas. Otra cosa muy distinta es pensar que podrías encontrar uno tú mismo. Puedes leer los cuentos y ver las películas, y puedes creer que sabes cómo se supone que debe desarrollarse todo. Pero la verdad es que el amor es tanto destino como planificación, tanto belleza como desastre. Encontrar a un príncipe puede significar besar a muchas ranas. O echar a muchas ranas de tu casa. Enamorarse puede significar lanzarse de cabeza a algo que siempre deseaste. O tantear el terreno en algo que te ha dado miedo toda la vida. El «felices para siempre» puede estar esperando en un campo de una milla de ancho. O en una ventana tan estrecha como siete minutos.

Keira Cass
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?
Publica tus obras