Kerstin Gier

Sacó una horquilla de mi cabello despeinado (a esas alturas, mi intrincado peinado de rizos debía parecer como si un par de pájaros hubieran anidado allí); tomó un mechón y lo enrolló alrededor de su dedo. Con la otra mano comenzó a acariciar mi rostro, y luego se inclinó y me besó de nuevo, esta vez con mucha cautela. Cerré los ojos, y sucedió lo mismo que antes: mi cerebro sufrió esa deliciosa interrupción en la transmisión.
– Kerstin Gier –


Autor frase

Sacó una horquilla de mi cabello despeinado (a esas alturas, mi intrincado peinado de rizos debía parecer como si un par de pájaros hubieran anidado allí); tomó un mechón y lo enrolló alrededor de su dedo. Con la otra mano comenzó a acariciar mi rostro, y luego se inclinó y me besó de nuevo, esta vez con mucha cautela. Cerré los ojos, y sucedió lo mismo que antes: mi cerebro sufrió esa deliciosa interrupción en la transmisión.

Rojo Rubí


Autor FraseaME

Kerstin Gier


citas, citas célebres, citas de Kerstin Gier, citas famosas, declaraciones de Kerstin Gier, diálogos de Kerstin Gier, dichos famosos, frase célebre, frases, frases célebres, frases célebres de Kerstin Gier, frases de Kerstin Gier, frases famosas, frases hechas, obras de Kerstin Gier, proverbios, refranes, Rojo Rubí
© Licencia cedida a FraseaME. Licencia CC BY-NC 4.0 NC
📲 Copia este código QR para compartir la frase dónde quieras
QR del artículo

¿Quieres publicar tus pensamientos, reflexiones o tus propias frases?

Publica tus obras
Comparte esta frase:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *